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Algodón 20/1
Estampa en serigrafia
Dios creó en un principio a Rebis, hermafrodita, perfecto y poderoso. Era idéntico a él, pero una vez finalizada su creación, no le gustó que hubiese otro ser tan poderoso. Se arrepintió, y decidió dividir a Rebis en dos sexos: dos seres que, independientemente, eran más débiles que el Rebis original, pero como contrapartida podían reproducirse y aumentar la especie. Lo hizo porque sabía que dividiéndolo, lo debilitaría. Pero quedó en ellos un recuerdo de su esencia anterior, de su perfección perdida, y por eso surgió en ellos el deseo de superarse, y por eso el ser humano nunca se queda conforme sino que siempre intenta ir más allá, mejorar, y elevarse.
Cuando dios se dio cuenta de este deseo de superación, se enfureció contra ellos, porque comprendió que el fin último que buscaban era ser como él (de nuevo), y los expulsó del paraíso.
Aquí se muestra que dios es egoísta y rencoroso, temeroso del poder de los hombres, cercano a ellos en lugar de lejano y superior, y explica que el ser humano en su afán de superación, puede llegar a superar a dios.

Remera "Rebis"

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Dios creó en un principio a Rebis, hermafrodita, perfecto y poderoso. Era idéntico a él, pero una vez finalizada su creación, no le gustó que hubiese otro ser tan poderoso. Se arrepintió, y decidió dividir a Rebis en dos sexos: dos seres que, independientemente, eran más débiles que el Rebis original, pero como contrapartida podían reproducirse y aumentar la especie. Lo hizo porque sabía que dividiéndolo, lo debilitaría. Pero quedó en ellos un recuerdo de su esencia anterior, de su perfección perdida, y por eso surgió en ellos el deseo de superarse, y por eso el ser humano nunca se queda conforme sino que siempre intenta ir más allá, mejorar, y elevarse.
Cuando dios se dio cuenta de este deseo de superación, se enfureció contra ellos, porque comprendió que el fin último que buscaban era ser como él (de nuevo), y los expulsó del paraíso.
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